9 de noviembre de 2015

Behobia - San Sebastian 2015.

Directamente copio lo que comenta Begoña Beristain, porque no podría expresar mejor lo que quiero decir:

"Acabo de correr la Behobia. Vaya por delante que escribo este post con el máximo respeto hacia el hombre que  ha fallecido tras sufrir una parada cardiorespiratoria recién llegado a meta. Desconozco su estado físico, si había entrenado o no, si era corredor habitual o corre de vez en cuando, si se había realizado alguna prueba de esfuerzo antes de la carrera o no, etc, etc, etc. Por todo esto digo que respeto infinito hacia él y su familia al escribir estas líneas porque su caso me lleva a pensar en las cosas que veo y oigo en las carreras. Para nada digo que él responda al perfil de corredor/a del que voy a hablar. El caso es que el infortunio se topó con él y murió tras cruzar la línea de llegada en una jornada dura para correr y más una carrera como la Behobia San Sebastian. (+)"

Ojalá hoy el único punto sobre el que escribir fuera que la carrera fue una pasada, que empezara a lamentarme por no conseguir bajar de la marca que tenía pensado hacer y demás... pero las noticias son las que son y nada de esto tiene sentido.

Ayer en la BehobiaSS, un corredor falleció al cruzar la meta, los motivos los desconozco, simplemente sé que un compañero no volverá a correr nunca más y eso me hace sentirme profundamente triste aún sin conocerlo.

Pero las noticias no terminan ahí, fueron 450 las asistencias médicas contabilizadas durante la carrera, 18 personas pasaron la noche ingresados, lo que me hace pensar, si todo esto de correr y de superar barreras, no se nos está yendo de las manos.

No soy el más indicado pues siempre voy al límite y salvo una avería mecánica, nunca he abandonado, sé que soy terco y poco puedo hacer para remediarlo en eso momento. Pero puedo hacer un montón de cosas para no tener que verme en esa tesitura, me hago una prueba de esfuerzo todos los años, puedo entrenar cada día con el objetivo que quiero hacer el día de la carrera, puedo cuidar mi alimentación bien y conocer mis límites.

Esto no quita que el infortunio un día se cebe conmigo o con cualquiera compañero que cuide estos y más detalles.

No me quiero alargar más, correr es lo que más me gusta en el mundo, se puede correr de mil maneras, cientos de distancias con desniveles inimaginables y a casi cualquier ritmo. Pero nunca olvidemos que tenemos que prepararnos para ello. Cuidaros mucho todos.

PD: Mi mas sentido pésame a la familia, y una pronta recuperación a todos los compañeros que han pasado la noche en el hospital.

1 comentario:

Anónimo dijo...

Lo Cierto que esto importa una puta mierda, este blog es simplemente una oda a tu notable megalomania. Que nos interesa que uses unas zapatillas, que comas conguitos para correr más (es sarcasmo, que como esta escrito con doble sentido igual no lo pillas)